sábado, 14 de mayo de 2011

Capítulo 6

Lo que no ves
Fuera, Luna empieza a hablar después de alguna que otra mirada inocente.
-Candy, ¿te quedas a dormir?
-¿Por?- pregunta mientras Dumbo le sonríe tímidamente.
-No sé, así hablamos, seguro que tenemos algo que contarnos.
-No creo Luna, pero lo de quedarme, sí.
-Y tu Javi ¿te quedas?
-No, lo siento amigo, tengo que ir con Rocío.
-¿Rocío?-pregunta Luna confusa,
-Sí, es la prima pelirroja de Javi, da miedo.
-¿Por?-Pregunta Candy.
-Es muy buena e inocente.
-Ah!- dicen las dos a la vez.
Ya en casa de los Zamora, Candy y Luna se van a la habitación y se ponen el pijama corto de verano. Agachan la cabeza y, sin la ayuda de ningún cepillo se hacen una coleta perfecta. Salen de la habitación y se van a la salita de estar.
-Oye Dumbo, ¿dónde está mamá?- pregunta Luna mirando bien en la cocina..
-Tienen una cena y ha dicho que volverán tarde. Y vosotras, ¿qué vais a hacer?
-¿Dan algo en la tele?-pregunta Candy.
-Sí, dan Transporter 3, me encanta es película, mola muchísimo.
-Javi ¿estás listo?- pregunta Imanol.
-Sí, ya salgo. Oye ¿vamos en coche?
-Tú no lo sé, yo iré en moto, la acabo de pintar y se la quiero enseñar a Rocío.
-Te encanta esa niña ¿verdad?
-Sí, supongo, creo que me da pena, desde lo de la abuela y encima sus padres pasan de ella y se siente sola.
-Ya, busca cariño y apoyo en sus muñecas que le van regalando por los cumpleaños, les pone nombres y les cuenta cuentos.
-Es un encanto- dice Imanol pensando en esos ojos verdes llorando por la muerte de su abuela.
-Oye, hazme un favor, prepárame un vaso de agua
-Vale- dice Imanol convencido- pero acaba rápido.
Luna tiene ganas de ir al baño, así que sin decir nada, se va. Candy y Dumbo se quedan solos. De pronto un silencio incómodo, extraño e inexplicable acaba. Candy siente un escalofrío al ver que Dumbo le mira y se acerca a ella.
Luna se arregla bien la coleta y se pone dos horquillas. Sale del baño y ve algo que nunca se había imaginado. Interrumpe un beso, entre su amiga y su hermano, que no va a poder explicar jamás.
Luna  sale corriendo y cierra la puerta de la habitación de de golpe y los chicos lo oyen. Candy se va con su amiga y deja a Dumbo solo.
-Pensé que me lo contabas todo- dice Luna indignada.
-Y te lo cuento todo como habías podido comprobar ha pasado ahora mismo ¿no?- dice Candy mientras oye una puerta que se cierra al otro lado.
-Déjalo, no importa- dice Luna en el momento en que apaga la luz.
Imanol y Javi llegan a casa de Rocío. Ella los espera abajo, cuando los ve sale corriendo y se va directamente a Imanol que, la coge en brazos y suben las escaleras.
Dumbo se ha tumbado en la cama y entre tanto griterío de la habitación de al lado ha cogido el iPod y se ha puesto a escuchar una canción de Pol 3.14 Lo que no ves, le encanta.
Está tumbado cabeza abajo y ve a alguien en el lado de la cama, es Candy. Dumbo le hace sitio apaga el  iPod y Candy le dice:
Tenemos que hablar.

Capítulo 5

Cine
Los chicos hacen cola en la fila del cine para comprar las entradas, han decidido ir a ver la peli del mes .Les ha costado decidirlo, pero al final han decidido ir a ver la última película estrenada.

Ya en la sala, Dumbo decide ir a comprar palomitas, que sin ellas, seria incapaz de mirar la peli. Según el las palomitas son imprescindibles en un cine, cualquier cine debe tener palomitas sino es un cine

Candy tiene que ir al baño a parte que es necesario, siempre tiene que ir al baño, no piensa perderse ningún segundo de la película

Javi, se queda en la sala, es el primero en sentarse, siempre es puntual, le gusta mirar los trailers de otras películas por si son interesantes.

Luna busca a Javi, es la primera vez que llega tarde a la película, ha sido diferente porque no quería estar mucho tiempo a solas con Javi ya que sabe que Candy  se va a tomar su tiempo y que Dumbo va a tardar.

Candy se mira en el espejo i se retoca el maquillaje. Mira el reloj y se da cuenta de que solo falta un minuto coge sus cosas deprisa y sale pintando.

Dumbo esta aun en la fila para comprar palomitas. Ya esta cansado de esperar, lleva fiándose en la dependienta desde que ah llegado, aunque no es muy agradable mirar a un ser monstruoso como ella.

Luna se sienta dejando un asiento vacío entre las dos

Se acerca un tío con pinta de raro que quiere pasar y obligar a Luna a sentarse al lado de Javi

-Oye ¿Como esta tu hermano?

-¿Porque me preguntas por el?-pregunta Javi

-Me interesa ¿te molesta?-pregunta con ironía

-No pero era yo quien tenia fiebre

-Mira, Javi, sabes al igual que yo   que no tenia fiebre y que no te fuiste de casa porque te encontrabas mal así que, no te quejes.

En el momento llegan Dumbo y Candy, Candy mira a la extraña parejita que se parece a sus amigos, sin pensar mas en eso se sienta y mira con mala cara a Dumbo que por su culpa se ha quedado sin palomitas y seguro que no va a disfrutar de la película.

Candy acerca la cabeza a  Luna y le dice:

-¿Estarás contenta, eh?

-¿Porque lo dices?, no tengo motivos para estar contenta
.
-Si, te has sentado al lado de tu amado-dice Candy-

Anda, rima y todo-dice Candy contenta y orgullosa de si misma- es que soy la mejor –se pone la mano en el pecho sintiéndose orgullosa.

-Candy, deja las rimas por otro momento, las clases de literatura son mejores para eso.

Bueno y ahora cállate que quiero oír la película tranquilamente.

Pasan Cinco minutos cuando Javi empieza a hablarle a Luna.

-Siente muchísimo haberte hablado así antes, no  te lo merecías y soy...

-Un carbón-Dice luna pensando en voz alta

-Bueno Luna tampoco no te pongas así, no ha sido para tanto: Dice Javi intentado calmar la situación.

-¿te puedo pedir una favor?

-Sí, dime

-Cállate

Dumbo desconecta totalmente del dialogo que tendría que escuchar. Empieza a recordar la situación “mágica” que  ha vivido con ella o con el la llama “esa niñata pija”

Dumbo espera en la cola mirando a la mujer monstruosa que trabaja como dependienta. No entiende como alguien la ah contratado ya que no alegra la vista a nadie. Piensa que a veces es un poco, bastante, desagradable pero es su forma de ser y no la va a cambiar, por ahora Recuerda ver salir a Candy del baño de las chicas como a la guapa protagonista de una película de acción en el momento en que hacen que su pelo se mueva con el aire de un ventilador y salgan destellos de luz en todas partes.

De repente esa “mujer” le da las palomitas que había pedido hace como diez minutos. Camina distraído, mirando una chaqueta en la tienda de enfrente ya que las paredes son cristales y, de pronto tropieza con alguien, una persona algo tonta, para su gusto, que no iba mirando delante sino que miraba la moqueta azul del cine.
Al levantar los ojos la ve, es ella, la única persona que nunca se había imaginado y con la que quería  vivir esa situación, la primera a quien no le pedía disculpas porque sabia que jamás le creería, que pensaría que se reía de ella que pasaría de el por siempre jamás.

Sin darse cuenta Candy la miraba y tenia la mano hacia arriba esperando algo, alguien que estuviera a su lado, algún especial, que en un día había dejado de ser esa “niñata pija” amiga de su hermana y, sin pensarlo lo hizo, por fin dio el paso que dejaba a Candy sin palabras en la boca sin ningún conocimiento en el cerebro.



Capítulo 4

Ensalada de pasta

Suena el timbre, por suerte para algunos, es el momento de terminar con las actividades del dia hasta el siguiente día cuando se vuelvan a ver caras de cansancio acompañadas de alguna que otra ojera que incluso se veía reflejada en la leche recién sacada del bote blanco de la nevera.
-Oye ¿te vienes a comer a casa?- pregunta Luna.
-Sí, ¿Por qué?
-No sé es que hay ensalada de pasta y cuando la hace mi madre me parece que pretende que en casa vaya a encontrarse a media isla sentada en todos los escalones que conducen a las habitaciones del piso de arriba.
- Vale, pero solo porque hay ensalada de pasta- dice irónicamente Candy.
-Javi tío, ¿te quedas a comer a casa?
Le pregunta Dumbo a su amigo.
-¿A que hay ensalada de pasta?- dice Javi riendo.
-Joder, ¿Cómo lo sabes?
-Porque cuando hay ensalada de pasta me invitas a comer, porque según tu, tu madre prepara comida para medio pueblo.
-¡Señores!- grita el señor Aralmendre.
Dumbo y Javi se giran al instante.
-¿Qué sucede señor Aralmendre?- pregunta Javi educadamente.
-He pensado mejor lo del examen y cuando corregía he visto que ustedes dos podrían haber tenido buena nota del trimestre con un nueve o un nueve y medio en el examen de hoy.
-¿Quién ha sacado la mejor nota?- dice Dumbo riéndose por sus adentros.
-Usted, pero para que les quede la nota que realmente merecen les  ofrezco que hagan un resumen del trabajo de física de los reactores.
Luna y Candy ya han acabado las clases y se van a la  parada del bus.
En el bus, sale el tema más esperado del día, ninguna de las dos se atrevía a pronunciar. Javi.
-Yo creo que deberíamos dejar de hablar de él en público, además Lumiere vendrá pronto, viene a comer a tu casa ¿verdad?- dice Candy después de hablar de Javi durante casi un cuarto de hora.
- Imagino que sí, es su casa ¿sabes?- dice Luna riendo.
-Sí que lo sé, gracias por la gran información, y yo que pensaba que vivía bajo un puente- se ríen las dos y Luna continúa contestando a algunas de las cosas que le ha soltado Candy.
-Yo también lo creo- Candy pone su típica cara de duda- Lo de que no debemos hablar de Javi en público- dice para resolver la duda de su amiga- Y en plan pregunta ¿desde cuándo llamas Lumiere a mi hermano?
-No sé, me ha salido.
Oyen a Dumbo hablando con Javi, tan exagerado como siempre.
-Luna, viene tu hermano, ¡y con compañía!
Luna se mueve hacia un lado y reconoce a Javi por su preciosa camiseta purpura.
-¡Oye!- dice Candy pasando la mano por delante de la cara de Luna-¿Quieres hacer el favor de quitar ya esos ojos de enamorada adolescente?
-Yo no pongo ojos de enamorada adolescente- dice Luna como si la hubiesen despertado del sueño más profundo y maravilloso de su vida.
-¡Oye tío!- dice Dumbo poniendo la mano sobre el hombro de Javi para frenarlo- intenta controlar las ganas de decirle te quiero a mi  hermana, nos dejarías en ridículo- dice Dumbo en tono burlón.
-¿Nos?- pregunta Javi curioso.
-Si, a la pobre Candy y a mi- dice Dumbo pronunciando de forma rara el nombre de la chica que pasa más tiempo en su casa que en la suya, Javi lo mira de forma rara, Dumbo se da cuenta- No es que me importe la niñata esa pero quiero que…- un silencio incomodo inunda la calle- déjalo anda.
Javi sabe que Dumbo le oculta algo pero sea lo que sea no se la va a preguntar ahora, está demasiado ocupado.
Llegan delante de las chicas y ellas preguntan primero.
-¿Viene Javi también?- pregunta Candy a Luna en voz baja.
-Sí, Javi sí que viene, ¿algún problema?- dice Dumbo con una actitud bastante borde y despreciable.
-Mira niño. Yo no te he hablado mal en ningún momento- dice Candy contestando igual de mal a quien le ha hecho una pregunta con actitud despreciable sin ningún motivo.
El viaje en bus no ha sido muy animado, parecía que estaban en un funeral. Nadie hablaba ni intercambiaba miradas.
Al llegar a casa de los Zamora, los chicos por un lado y las chicas por otro se han ido a sus respectivas habitaciones.
-Has estado muy borde con Candy ¿no crees?- pregunta Javi a su amigo.
-No es asunto tuyo Javi, hoy estás muy pesado- contesta Dumbo.
-Cuando se te pase ese enfado inútil e innecesario me llamas.
Cuando Javi pasa por delante de la habitación donde se encuentran las chicas, no oye nada.
-Mal rollo- piensa Javi en voz alta.
Dumbo que ya ha salido de la habitación le pregunta a su amigo:
-¿Qué pasa?
-¿Lo oyes?-pregunta Javi concentrado.
-No, yo no oigo nada ¿por?- Dumbo no consigue entender la pregunta.
-Exacto, no se oye nada.
-¿Luna y Candy están ahí?
-Claro han bajado del bus y han subido a casa al mismo tiempo que nosotros.
-Entonces sí que hay mal rollo, muy mal rollo, siempre hablan, cuchichean o ríen.
-Bueno da igual, vamos a comer.
Luna y Candy están tumbadas en la cama boca arriba, mirando el techo. Una tiene los pies en la almohada y la otra está bien colocada, sus cabezas están juntas.
Han oído la conversación de los chicos desde que  han entrado en la habitación, hasta que han salido al pasillo, se han quedado boquiabiertas con el enfado de los chicos.
Entonces Luna le dice a su amiga:
-La pelea ha empezado por ti.
-No es verdad, que tontería.
-No lo niegues Candy, lo has oído perfectamente.
-Dios, que familia de cabezotas- protesta Candy.
-…
-¡A comer!- interrumpe la voz de la madre.
-Ha empezado por culpa tuya.
-Cabezota.
Se ríen.
Nadie ha hablado hasta que la madre se ha ido y aún así solo han oído palabras como:”¿me pasas la sal?” “¿me pasas el agua?
Cada uno ha quitado su plato y su vaso y lo ha puesto en el lavavajillas. Al cabo de una hora, todos en el salón:
-¿Qué vais a hacer esta tarde?- preguntan las chicas.
-Nada, tenemos que hacer un trabajo pero ya lo haremos otro día.
-Bueno, que rollo- contesta Luna.
-¿Vamos al cine?- propone Candy a la que le encanta ir al cine, hasta se podría decir que es una fanática.
-No dan ninguna peli buena- dice Dumbo  malhumorado.
-Bueno nosotras nos vamos ¿verdad Luna?
-Sí- contesta Luna no muy convencida- iré si ellos van.
-Luna, si no quieres venir dilo, igualmente, sabes que es imposible que vengan.
-Pues vale vamos- dice Dumbo.
-¿Por qué has dicho que si Dumbo?
-¿Tú querías ir al cine?
-No.
-Pues por eso- contesta Dumbo riendo.

Capítulo 3

Física
Luna se pone los vaqueros, la camiseta rosa de las últimas vacaciones a Italia y las manoletinas negras. Sale del cuarto y se queda mirando la puerta de la habitación de su hermano, triste, cambia la cara, se dirige al perchero y coge la mochila y la chaqueta negra.
-¡Mama, me voy!
-Adiós hija- contesta Lidia- ¿tu hermano?
-No lo sé- dice Luna- Y me da igual.
Veinte minutos su hermano querido, la ha seguido hasta el centro.
-¡Luna espera!-grita Dumbo.
-¿Qué?- pregunta Luna de mala gana a la vez que se gira hacia él.
-Siento muchísimo lo que paso anoche, no te merecías que te hablara así. Me pase, lo siento- dice Dumbo sincero- ¿me perdonas?
-Dumbo, ayer no me trataste bien y te pasaste conmigo en público. Sé que lo sientes de verdad y claro que te perdono eres mi hermanito.
-Luna sigue hablando pero Dumbo no le escucha. Ve a Javi subir las escaleras y Luna se da cuenta.
-¿Por qué te has enfadado con él?
-¿Qué?- pregunta Dumbo que no se encontraba en el mundo real.
-¿Qué porque te has enfadado con él?
Dumbo se queda en silencio.
-Sois amigos de toda la vida. Te has enfadado tú, el no lo está. Tu le echaste de casa y él se fue.
-Luna, tú no lo entenderías.
-No sé si lo entendería, pero si no lo entiendo yo, debe ser una tontería.
-¡Luna!- grita  Candy.
-Lo siento Dumbo tengo gimnasia, no quiero retraso.
*Clase de física y química de 4to B Aula 15
-Hola chicos, hoy tenemos examen- dice el señor Aralmendre.
Luna y Candy se dirigen al vestuario y se ponen la ropa deportiva para educación física. Por suerte este año tienen un profesor de lo más guapo, pero , es un poco idiota, inteligencia la justa y necesaria. Se llama Raúl Aicneg.
Mientras Candy se pone la camiseta y Luna se ata las deportivas todas hablan sobre la vida del pobre Raúl, que si tiene novia, que de donde viene, los años que tiene… como los programas de cotilleo de las tardes.
-A mi me han dicho que viene  de Málaga- dice Nerea.
-Unas de cuarto dicen que la “tableta de chocolate” la ha conseguido con el boxeo- dice Sara.
De repente oyen un toc-toc en la puerta del vestuario, pero no es el “chocolate andante”, son los chicos que se creen graciosillos.
Salen todas a la vez y se ponen a estirar después de dar dos vueltas corriendo al gimnasio, mientras Raúl explica el ejercicio.
-A ver, hoy es el segundo día de acrosport y los grupos son de tres y los hago yo porque no quiero que os juntéis por los amigos que sois y mucho menos en un lugar chicas y en el otro chicos  ¿está claro?- nadie le contesta- Nerea, Daniel y Alma podéis empezar.   Luna, Candy y Kevin, segunda colchoneta….
Como de costumbre Dumbo y Javi se sientan el uno al lado del otro, pero esta vez por algo diferente, el señor Aralmendre se lo ha ordenado amenazando con amonestaciones.
-Dos minutos para repasar y luego el examen.
Todos repasan menos Dumbo, que ya se lo sabe todo de memoria.
-Se acaba el tiempo chicos, empieza el examen- enuncia el profesor.
Unos minutos después llega un papelito a Javi.


Javi se sorprende, pero le contesta

Dumbo, mas sorprendido aún le contesta

Javi coje el papel y escribe:


Dumbo coge el papel pero…
-Señor Lumiere Zamora, ¿Qué está haciendo?
-Nada, nada no se preocupe señor Aralmendre.- contesta Dumbo nervioso por las consecuencias de la situación.
-Tiene usted un punto menos- dice el profesor poniendo un -1 en el examen.
-¿ Y por qué a Javi no?, profesor- protesta Dumbo.
- Dos puntos menos- dice el profesor.
- Pero…
-¿tres?-interrumpe el profesor.
-Dumbo déjalo, no le hagas caso- dice Javi.
-Señores, fuera de clase- dice el profesor enfadado.
Luna, Candy y Kevin, preparan las colchonetas para empezar.
Raúl reparte unas  hojas plastificadas con figuras.
-¡Chicos, acordaros de que el trabajo de hoy tiene nota!
Luna, con sus pantalones cortos blancos y la chaqueta de nike fucsia salta de rodillas sobre la colchoneta azul y se hace una perfecta coleta, acariciando suavemente su pelo alisado con plancha esta misma mañana, y se la ata con una goma blanca.
-Chicos, escuchadme- dice Luna mirando a Kevin y a Candy- Ya sé cómo podemos hacerlo.
La figura era sencilla una tenía que estar debajo de rodillas y alguien tenía que poner la mano sobre el hombro y hacer un pino para que el otro lo aguantara.
                                                                                                      
Hicieron la figura. Kevin abajo, de rodillas, Luna haciendo él pino y Candy sujetándola.
-Raúl ¿está bien?- pregunta Candy.
-Sí, muy bien chicos bajadla y podéis ir a cambiaros.
Luna y Candy salen del gimnasio y corren al vestuario. Candy se mira al espejo y se pone los pendientes de bola verdes, coge el cepillo de Nerea y se arregla el flequillo. Mientras Luna agacha la cabeza y se quita la goma del pelo para ponerse la pinza que está dentro del neceser. Se visten, Candy se pone los vaqueros, las manoletinas blancas y la camiseta manga corta verde. Luna se pone los vaqueros, la camiseta rosa y las manoletinas negras y los aros plata en la mano izquierda. Se miran al espejo y Candy se arregla los rizos mientras Luna se peina y se pone los pendientes blancos y la diadema finita plateada.
Salen del vestuario con las chaquetas negras de piel en la mano:
-Raúl, ¿podemos salir?- pregunta Luna aromándose a  la pista.
-Sí, pero no entréis en el centro.
Luna se va al bar para comprar la merienda se sorprende al ver que Dumbo y Javi están ahí.
-Chicos ¿qué hacéis aquí?
Cuando Javi ve a Luna llegar se le acelera el corazón.
Está nervioso no sabe lo que hacer ni lo que decir piensa, está nervioso. Tiene una idea… huir.
Ya es tarde, Luna ya está dentro. Y no puede irse, porque quedaría fatal.
Ella se ha sonrojado, piensa que desde la última vez que hablaron la está evitando. No se le ocurre otra cosa que saludar a su hermanito y al chico que últimamente esta irreconocible.
-¿Qué hacéis aquí?- pregunta Luna curiosa.
-Nos han sacado de clase.
-¿Pero no teníais un examen de física?
-Sí pero… el tío ese esta pirado, se ha puesto como loco y nos ha echado.
-¿Y, que hacíais?
-Por dios Luna que cotilla…
-Es que a tu  hermano le ha caído un papel y yo lo he cogido- interrumpe Javi.
Luna se sorprende y se despide.
-El profe de física no está loco verdad? - pregunta Candy a Luna.
-Bueno un poquito si- contesta Candy.
-¿Cómo se te ocurre tomarle el pelo  a mi hermana?
-¿Qué pasa, querías que le dijese que nos pasábamos papelitos hablando de ella y que te ha bajado dos puntos porque nos ha pillado? Además en parte, es verdad, un papel ha caído y yo lo he cogido- contesta Javi.
-Dios, Como odio que tengas razón.

viernes, 6 de mayo de 2011

Capítilo 2

La cena
Luna va a la habitación de Dumbo  y le pregunta:
-¿Ha pasado algo con Javi? Se ha ido muy deprisa- pregunta Luna con curiosidad.
-¿Qué pasa querías que se quedara contigo?-contesta Dumbo  súper borde.
-Bueno déjalo, dile a mama que me he ido a dar un paseo.
-¿Hasta casa de Javi?
-Dumbo, si quieres  que te deje e n paz, déjame tu a mi- contesta Luna- me voy, pasa de mi.
Luna da un portazo y se va.
Al principio no sabe dónde ir y sin querer Dumbo le ha dado una idea. Va a ir a ver a Javi. Cuando este allí va a preguntarle qué le pasa y si ha hecho algo mal.
Javi vive en el barrio pijo de Palma. Desde su casa hasta la de Javi hay una buena tirada a pie, pero como ha dicho, va a dar un paseo.
La casa de Javi es impresionante, solo ha ido una o dos veces pero le encanta, la entrada es muy grande y espectacular. Por dentro está decorada con un toque chic y moderno.
Cuando ya está en su casa, toca el timbre y abre su mellizo, Imanol, no se parecen pero es igual o incluso más guapo que Javi.
Imanol va a buscar a su hermano.

-¡¡¡Javi!!!- grita Imanol- ¡es Luna!
Como Javi no va hacia allí decide ir a buscarlo.
-Javi, es Luna, está en la puerta.
-No quiero ir, dile que no estoy.
-¿Ha pasado algo? El otro día no parabas de hablar de ella ¿Y ahora no quieres ir a saludarla?- pregunta Imanol.
- Es que Dumbo se ha puesto muy borde cuando nos ha visto hablar imagínate si sabe que nos vemos a escondidas.
-Bueno, tu sabrás ¿le digo qué ese vaya?
- Si por favor, dile que antes me he ido de su casa porque me encontraba mal y que ahora estoy en la cama por fiebre
-Ok, lo que tu digas.
Imanol va hacia la puerta y le dice exactamente lo mismo que le había ordenado su hermano.
La madre de Dumbo y Luna llega a casa casi al mismo tiempo que Luna. Les comunica a sus hijos que tienen una cena en casa de los Fernández esta misma noche. Dentro de tres o cuatro horas.
Luna se va a su habitación, abre la puerta del armario empotrado y ojea la ropa colgada con perchas, la coge y la tira encima de la cama. Coge percha por percha, mira la prenda y, si le gusta la pone encima del escritorio.
Media hora después tiene el modelito decidido, botines con tacón con un lazo en cada uno, vestido marrón claro, de lana, hasta la rodilla y chaqueta de piel, todo en tonos marrones. Se mira en el espejo, se dirige al baño y enchufa la plancha del pelo. Ahora se va a la habitación, coge las medias color carne y se viste.
Abre el cajón de la mesita y coge el neceser de corazones rojos, lo abre y coge el “eyeliner” negro y el “gloss” rosa pálido.
Va al baño, se plancha el flequillo recto y se hace una coleta en el lado derecho. Coge la plancha, ya caliente y se riza la coleta.
Se mira en el espejo y se maquilla marcando el “eyeliner” en los extremos. Lista.
Se va a la cocina y le dice a su madre que ya esta lista.
Se sienta en el sofá y se pone a escuchar el ipod.
Dumbo no tiene prisa. Piensa que aunque no le dé tiempo a vestirse el va guapo.
Su madre le llama a la atención y le dice que la ropa que lleva no es adecuada y que se cambie.
Dumbo va a su  habitación, enciende el ordenador y pone música. Coge lo primero que encuentra en el armario. Va al baño con la ropa elegida, se viste, se peina y sale.
El resultado son unos vaqueros, con una camisa azul claro y unas deportivas elegantes. Su peinado también es elegante. Una cresta no demasiado larga y con muy poca gomina.
-¡Dumbo tenemos que irnos, los Fernández esperan!
-Luna cariño no le digas Dumbo a tu hermano.
-Pero papi es que todo el mundo le llama así.
-Bueno, está bien- dice su padre convencido- ¿estás lista?
-Si papa podemos irnos.
Carlos, sale acompañado de su hija hacia el coche mientras su madre, Lidia, espera a Dumbo.
Ya en el coche se dirigen a casa de los Fernández. La casa de los Fernández, que son los amigos de toda la vida de su madre, está ambientada en la antigüedad, es elegante, incluso demasiado.
Ya en casa de los Fernández, suben hasta el tercer piso, tocan el timbre y esperan hasta que les abran la puerta. Cuando les abren, el señor Fernández coge los abrigos y la señora Fernández les acompaña dentro, como siempre, en el salón esperan sus dos hijos Amanda y Carlitos.
En esa casa, parece que tienen un horario, porque todo siempre va igual.


-¿Qué tal con los novios? ¿Tienes alguno?-pregunta Carmen curiosa.
-No, no tengo- dice Luna- por lo menos aun no.
-¿Qué pasa, Javi aún no ha tenido narices de preguntártelo?-dice Dumbo enfadado.
-Te he dicho que no te metas en ese tema y que me dejes en paz- replica Luna.
-Yo me meto donde me da la gana, y respecto a lo de dejarte en paz, voy a hacerlo cuando me dé la gana.
Todos se quedan boquiabiertos, pero no dicen nada.
-Ahora entiendo porque se  ha ido tan rápido Javi, eres insoportable- contesta Luna perdiendo los nervios.
-Yo no soy insoportable, por lo único que se ha ido Javi es porque ya no podía estar ni un minuto más con una sabionda como tú.
-…
-Basta ya chicos, parece que tenéis dos años- interrumpe su madre.
El resto de la cena fue muy tensa, nadie dijo ni intercambio miradas con nadie por miedo a que se produjera algo parecido a la riña de antes.